Qué es esa esfera de la arqueta, y qué sabe hacer
Cada vivienda tiene un aparato que mide su agua y decide lo que paga. Casi nadie lo ha mirado de cerca, entre otras cosas porque no suele estar a mano. Esta página desmonta uno real, marca a marca, a partir de fotografías de contadores de Zuia y de la documentación del fabricante. Sale una cosa que no esperábamos: el contador sabe muchas más cosas de las que nos cuenta.
De qué contadores hablamos
Del contador de cada vivienda, el de cuya lectura sale el recibo. Y conviene decir dónde está, porque casi nunca está dentro de la casa: lo habitual es una arqueta en el suelo, a la entrada de la parcela, en la acera o en el portal. Depende de cada finca. Por eso muchos vecinos no saben ni dónde tienen el suyo, y por eso el pliego municipal contempla que haya contadores a los que la empresa lectora no puede llegar.
En la red hay además bastantes más aparatos de medida —a la salida de la planta de tratamiento, en los depósitos, en los ramales de entrada a cada pueblo—, y de ésos no se publica nada: ni qué son, ni qué miden, ni qué marcan. Son precisamente los que permitirían saber cuánta agua se pierde por el camino.
Tampoco todas las casas del municipio tienen el mismo modelo. Lo que se describe aquí son los que hemos podido ver, todos ellos fabricados en 2026, en el sistema que gestiona el Ayuntamiento. Los concejos con red propia pueden tener otra cosa.
Qué significa cada marca de la esfera
Un contador lleva grabado su propio manual resumido. Este dibujo reproduce la esfera de los que hemos visto—pulsa cualquier número para saber qué es cada marca.
Es un dibujo, no una foto, y es a propósito. La esfera de un contador real lleva su número de serie y el identificador de su radio, y esos dos datos señalan a un suministro concreto, es decir, a una casa. El dibujo respeta la disposición de las marcas y deja fuera los dos identificadores. Las fotografías originales están en poder de este proyecto y no se publican.
Cómo leerlo tú, sin esperar al recibo
Hoy un vecino de Zuia se entera de lo que gasta tres veces al año, cuando llega la factura. El aparato, en cambio, lo sabe al minuto.
Lo que viaja por radio, y lo que no llega a nadie
Cuánto dura y cuánto puede equivocarse
Sobre la arqueta inundada
La foto enseña la arqueta con agua hasta cubrir media esfera. El aparato lo aguanta: es IP68, estanco al agua. Pero eso no quiere decir que esté bien.
Lo que se ve en la foto: agua en la arqueta, óxido superficial en las tuercas y depósitos de cal en los racores. Lo que no se puede saber con una foto: de dónde sale esa agua. Puede ser una fuga en una unión, pueden ser filtraciones del terreno, o puede ser sencillamente una arqueta sin desagüe que recoge la lluvia. Las tres cosas se parecen mucho en una fotografía y no vamos a elegir una por nuestra cuenta.
Cómo se sale de dudas: vaciar la arqueta, secarla y volver a mirarla al cabo de unas horas. Si vuelve a aparecer agua con todos los grifos cerrados, el origen está en la instalación. Y el propio contador ayuda: con todo cerrado, su caudal debe marcar cero.
Esto interesa a todo el pueblo, no sólo a esa casa. Una fuga antes del contador no la paga quien vive allí: se pierde y no la registra nadie. Es exactamente el agua no registrada que esta página lleva meses pidiendo que se publique, y que en el País Vasco supone unos 30 litros por habitante y día.
¿Tienes tú un contador distinto?
No todas las casas de Zuia tienen este modelo, y las de los concejos con red propia casi seguro que no. Si te haces una foto de la esfera —que se lean las marcas— y nos la mandas a kaixo@zuiaura.eu con el pueblo, la añadimos aquí. Con unos cuantos se podría saber qué parque de contadores hay en el municipio, que hoy no consta en ninguna parte.
Referencias
Cada número entre corchetes del texto enlaza con su entrada aquí abajo. La numeración es la misma en todas las páginas del sitio.
Ficha completa de cada fuente →